Control del agua

Un aporte justo y controlado del agua proporciona las mejores uvas. Demasiado estrés o excesivo riego son perjudiciales, pero un estrés moderado es beneficioso para la calidad: el mosto está más concentrado.

  • Se riega por gravedad y no por bombeo. De este modo se ahorra mucha energía.
  • El sistema PRD (Partial Root Drying) riega de forma alterna dos zonas de una misma cepa, lo que provoca una falsa señal de estrés. Así la planta consume menos agua y se obtienen uvas de mayor calidad.
  • La viticultura de precisión, mediante los mapas de cosecha y vigor, permite regar y tratar cada planta de manera individualizada.

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